domingo, 10 de mayo de 2015

CONSEJOS PARA LA TRANSICIÓN DE PREESCOLAR A PRIMERO DE PRIMARIA.

CONSEJOS PARA LA TRANSICIÓN DE PREESCOLAR A PRIMERO DE PRIMARIA.

En el preescolar todo eran juegos, cantos, pinturas y bailes. Ahora, en el primer grado de la básica las cosas cambian y los nuevos estudiantes deben acoplarse a diferentes reglas y horarios. A llevar un orden, una rutina que les ayudará a estudiar bien, a responder por sus tareas a ser responsables desde su edad.

Desde la casa y con apoyo del colegio se pueden realizar diferentes actividades que el niño aprenderá y le facilitarán su adaptación, que va de la mano tanto de papás como de profesores, no es solo de un lado. Trabajar en equipo le ayudará más al pequeño.







Por eso, antes de empezar la primaria, los docentes  durante los últimos meses sensibilizan a los futuros estudiantes de primero frente al cambio y el proceso.

Inicia una motivación frente a los retos de la lectura y la escritura. 

La maestra recomienda que desde la casa inicie el trabajo de los horarios; desde que se levanta para ir a estudiar hasta la hora de acostarse. Es puntual en que son horarios que el niño debe cumplir.

Ahora bien, para poner a imaginar a los pequeños cómo será su llegada, leer cuentos alusivos al ingreso de la escuela es muy beneficioso.


Otra de las claves es irlo familiarizando con sus útiles escolares, mostrarle lo que deberá llevar a su nuevo colegio, explicarle qué textos le pidieron y qué son; marcar los útiles con ellos es una buena idea, que estén ahí conociendo lo que usarán, además mostrarle  y explicarle el cuidado de sus cosas, para que luego no terminen botándolas.

Mostrarle la lista de materiales para el nuevo grado es bueno, porque inician un proceso de reconocimiento de las áreas académicas que verán. Así preguntarán sobre español, ciencias sociales o matemáticas.
Todo esto desde el hogar, apoyado por los padres, reforzado por los maestros.

"Algo que los motiva mucho también es la lonchera, preguntarles que quieren comer durante el recreo y comprarla con ellos, que elijan el color y la imagen que quieren. 


Desde las aptitudes positivas que tomen los padres de familia se puede llevar al niño en el proceso de adaptación.

"Se deben enviar mensajes a los hijos sobre las experiencias nuevas que van a tener sin hacer idealizaciones. Igualmente, demuestre una actitud positiva en su trabajo, así el futuro estudiante toma ese ejemplo y lo pone en marcha en el colegio".

Un detalle que no se puede olvidar antes de ingresar al niño a su nuevo entorno, es llevarlo a visitar con anterioridad su nueva escuela.

Asignar al niño pequeñas tareas en la casa, es importante para que él se sienta capaz de hacer algunas cosas por sí solo. Es un caminos para que desarrolle autonomía, lo que también le dará seguridad en el ambiente que lo espera.
Por otra parte, el pequeño tal vez expresará sus temores o miedos frente al cambio. Lo importante en este caso es validar los sentimientos de los niños, ser lo que llaman los expertos empáticos, o sea, ponerse en los zapatos de su hijo, en su lugar y desde ahí podrán entender aquellos sentimientos que lo molestan.

Es normal que se sienta nervioso, por eso hablarle es lo mejor, pues cuando ya saben qué esperar, su ansiedad baja.
Seguro se preocuparán porque piensan que el trabajo escolar será difícil, o que no podrán mantener el ritmo. Recuérdele al niño que todos cometemos errores pero también elogie sus esfuerzos.

Ayudarles a buscar compañeros conocidos del año anterior, así le recordará un ambiente de confianza dentro de su salón de clases.

Cuando se despida del niño, el momento debe ser efusivo pero corto. Dígale "hasta luego" con una sonrisa, incluso si el niño llora.

"No prometer cosas que no vamos a cumplir, hace que  se sienta engañado será más difícil que confíe en los adultos.

Evite las amenazas con cosas relacionadas con el colegio para conseguir que obedezca".






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